16/4/12

Fotomatón

Fotografía de Víctor Carrillo

Parecía un juego:

Morderse las pestañas tras la cortina
y, a la de tres,
gritar muy alto.

Era un juego para no asustarse.

Los pies muy juntos,
nada de pelo recogido ni muecas
y sobre las rodillas, los párpados.
Había que vestir colores vivos
y ocultar algo entre los dedos.

Tan solo era un juego para hacer reír.

Estaba prohibido comer chicle
y suspirar de manera prudente
y los sustantivos abstractos quedaban obsoletos
dentro del fotomatón. Se podía decir:
"hueles a palomitas" o "tu cinturón me hace cosquillas".
Incluso, cabía moder el labio inferior del otro
sin ser visto o rozarle la espalda
con la uña del dedo meñique de la mano izquierda.

No valía conocerse. Por eso jugábamos
(a la de tres).

5 comentarios:

Sombras blancas dijo...

Me encanta

Sombras blancas dijo...

Muchísimo

Miguel Sánchez Ibáñez dijo...

¿No apto para mayores de edad?
;)

Ana Castro dijo...

Apto, apto. Tan solo... a veces se nos olvida que antes de lo complejo estuvo lo simple.

Últimamente quiero recobrar mi inocencia, Miguel.

Cris, mil gracias, bonita. Muá.

costa sin mar dijo...

aushhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!!